Artículo: Representación LGTB+ en los medios (II)

Artículo: Representación LGTB+ en los medios (II)

Desde que el año pasado en este mismo mes hice la entrada sobre obras de ficción que tiene protagonistas LGTB+ bien representados he seguido recopilando lo que he ido consumiendo en este tiempo para hablaros de ello hoy. Como ya mencioné en la entrada anterior: «son productos que puedan ser buenos o no, es más, hay alguno es bastante regulero en sí mismo». En esa misma línea mencioné Gypsy que como serie es floja y que conozco muy muy poca gente a la que le haya gustado. Casos como este merecen su espacio por la representación del colectivo a pesar de que sea una obra con carencias.

También recuerdo que son sólo aquellas series que tienen una representación explícita y no de forma subtextual, que en casos como Sherlock es queerbaiting de libro. Tampoco incluiré obras donde los personajes son LGTB+ a través de añadidos posteriores a la obra en sí misma, razón por la que nunca veréis a la saga Harry Potter por estos lares. Aclarado esto, vamos allá:

 

Supergirl (2015-Actualidad):

Es la única serie del Arrowverso que sigo actualmente tras haberme bajado de Arrow en su cuarta temporada y de The Flash al final de la tercera. Estas series de CW (que se pueden ver actualmente en HBO) son «lo hetero» donde la probabilidad de encontrar personajes LGTB+ es nula. Con Supergirl y Legends of tomorrow (y la cercana Batwoman) esta tendencia ha cambiado.

Quedándonos son Supergirl tenemos a Alex Danvers, hermana de Kara (Supergirl). Entre sus subtramas encontramos una donde conoce a Maggie Sawyer. Ella que nunca se había sentido atraída por nadie durante toda su vida, ahora ve que Maggie le gusta y durante toda la temporada vamos viendo cómo va a aceptando su orientación y su miedo de contárselo a su hermana y a su madre. Alex es consciente de la percepción social de ello y por eso tiene ese miedo. La vida amorosa de Alex a lo largo de las temporadas para por distintas etapas sobre todo cuando su trabajo como directora de una organización del Gobierno se mete en medio.

Por otro lado, y lo que en cierta manera hace más relevante a esta serie, es la inclusión del personaje Nia Nal, interpretada por la actriz Nicole Maines (mujer trans y activista por los derechos LGTB+), la primera superheroína trans de la televisión (y del cine, para qué vamos a engañarnos). Nia tiene su identidad de género como uno de sus pilares fundamentales y usa ese aspecto para aunar a la gente a su alrededor. Nadie en la serie la juzga por no ser cis, sino que la serie hace lo suyo cuando intenta ayudar al colectivo: evitar tramas con personajes transfobos hacia ella.

Supergirl también trata el tema de los refugiados y, en cierta manera, refleja cómo funciona el cispassing, es decir, juzgar menos a aquellas personas trans que «no lo parecen» con todo lo transfoba que esta expresión puede llegar a ser.

 

Las escalofriantes aventuras de Sabrina (2018-Actualidad):

Esta serie de Netflix está basada en el cómic homónimo y no es Sabrina, cosas de brujas hecho que mucha gente confunde. Su tono gira más entorno del misterio y el terror (con un capítulo inspirado directamente en “La lotería” de Shirley Jackson) y menos en la comedia romántica de la serie de los noventa. Aquí, aparte de Harvey, Sabrina tiene dos amigos más en el mundo humano: Ros y Theo. Y es en este últime en quien me quiero detener, interpretade por Lachlan Watson, Theo es un personaje no-binario que en un primer momento se identifica como chico trans, pero su viaje personal le hace pasar por varias fases hasta confirmarse como no binarie. Watson ha confirmado que su personaje lo es y que se basaron en su propia experiencia para desarrollar al personaje. Toda su trama me tocó a nivel personal.

También tenemos a Ambrose que es el primo de Sabrina y uno de los personajes más maduros y carismáticos de la serie. La bisexualidad de Ambrose se muestra a través de su relación con Prudence y con Luke, ambos brujos.

 

She-ra y las princesas del poder (2018-Actualidad):

Esta serie de Dreamworks creada por Noelle Stevenson para Netflix parte de una premisa que la separa del resto de series de la ficción: «nadie es hetero hasta que se demuestre lo contrario» y vaya que sí. Su representación explícita se centra en núcleos: las princesas Netossa y Spinerella (pareja top), los padres de Bo y el personaje de Scorpia. Pero fuera de este grupo, sí podemos entrever otras relaciones diversas que quizá se vayan explorando con el pasar de las temporadas.

Además, uno de los grandes valores de esta serie de la que hablamos hace poco en La nave invisible es cómo pone en contraposición dos formas de entender el mundo: una a través de la violencia, el miedo y lo patriarcalmente masculino, frente a lo pacífico y colorido que se ha asociado siempre a lo femenino. Así este ejercicio de deconstrucción tenemos al personaje de Bo, que es un bollo de canela demasiado puro para este mundo, que encarna esa ruptura con la masculinidad tóxica (al igual que el pegaso Swiftwind) a través de su forma de relacionarse con sus amigas y la naturaleza, el uso de los corazones como símbolo propio y la ropa que tradicionalmente se asociaría con un personaje femenino.

 

Star Trek: Discovery (2017-2019):

Situada después de los eventos de Star Trek: Enterprise (2001-2005), pero años antes de Star Trek (1966-1969), esta serie nos sitúa en una nave científica que viaja desentrañando los misterios del Universo pasando por nuevos planetas, culturas, especies… viajes en el tiempo… Todo lo que cabría esperar envuelto en una manta de representación porque la tripulación de la Discovery es bastante variada teniendo un enorme protagonismo las mujeres de esta.

Dentro de esta nave también nos encontramos al Dr. Paul Stamets un astromicólogo que jugará un papel muy importante en el devenir de la serie y que mantiene una relación con el Dr. Hugh Culber, que trabaja en la división médica. Esta relación cayó en uno de los tropos más dañinos que solemos ver en la representación LGTB+, pero en lugar de regodearse en ello, Star Trek: Discovery, consciente de ello o no, consiguieron convertirlo en un gran recurso que seguro que compensa con creces lo anterior.

 

Pastelería Emporio (2018)

Esta novela escrita por Laura Morán Iglesias que reseñé hace nada aquí mismo. Se lee en una tarde pues es muy amena y entretenida (además contiene un recetario 100% viable). A grandes rasgos es una historia sobre dos amigas que abren una pastelería en un local que antes pertenecía a un mago cascarrabias y cómo todo se va de madre por tocar lo que no deben. Casi toda la novela es un viaje y en él se profundiza en la relación entre ellas dos.

La representación viene de la mano de sus dos protagonistas, Iris y Leora, siendo la primera bisexual (que conocemos a través de una referencia a su ex y a sus sentimientos por Leora) y la segunda siendo ace, algo que Laura trata con sumo cuidado para no caer en los estereotipos que este colectivo lleva años sufriendo en la poca representación que tienen en ficción.

 

The Umbrella Academy (2019):

Basada en el cómic homónimo de Gerard Way, nos presenta un mundo en que seis niños nacieron el mismo día «de pronto» y con poderes. Un hombre llamado Reginald Hargreeves los adopta y entrena como superhéroes, a todos menos a Vanya, que no posee poder alguno. La trama salta de vez en cuando entre pasado, presente y futuro para contar esta historia a tres tiempos sobre el fin del mundo y el destino.

Pero quien nos ocupa es Klaus Hargreeves, uno de los hermanos que está codificado como no hetero desde el primer momento por sus manierismos y que resulta uno de los personajes más interesantes de la serie.

 

Assassin’s Creed Odyssey (2018-2019):

Jamás pensé que pondría aquí a un Assassin’s Creed antes que un Mass Effect, pero la vida da sorpresas. Con esta entrega ambientada en Grecia, de la que se ha hablado bastante, viene a llenar el hueco que Bioware nos ha dejado en nuestros corazones. Ahora nosotros podemos influir directamente en el devenir de la historia gracias al sistema de decisiones que podemos disfrutar por primera vez en la saga. Dentro de esto, también podemos mantener romances con varios personajes a lo largo del juego sin importar si son hombres o mujeres con respecto a nosotros. Si bien estos romances son en mayoría dos frases y una cinemática y ya, pero algunos como el de Roxana sí tienen una historia, aunque cortita. Al margen de nosotros, hay personajes como Alcibíades que mantiene relaciones tanto con hombres como con mujeres.

Huelga decir que el primer DLC El legado de la hoja oculta empaña esto pues quita esa agencia al jugador y le obliga a vivir una relación hetero a fin de completar su narrativa, así que si juegas con un/una Kassandra/Alexios homosexual esto será una auténtica traición para el juego base.

 

SKAM España (2018-2019):

Esta serie emitida por Movistar+ dirigida al público adolescente es una joya. Protagonizada por un grupo de cinco amigas (Eva, Cris, Amira, Viri y Nora) toma a una de ellas como protagonista de cada temporada para hablar sobre temas que los adolescentes viven, en el caso de la primera temporada seguimos a Eva y su relación con Jorge que, aunque no de forma directa por ninguno de ellos, tiene rasgos de toxicidad.

En la segunda, protagoniza Cris y desde el primer capítulo sabemos que va a explorar la bisexualidad y lo que es poner en orden lo que sientes en una sociedad que prefija lo que debes sentir. Así esta temporada, que retoma la trama de Lucas de la primera temporada y la entrelaza, trata las dudas de Cris cuando comienza a gustarle Joana, pero no se atreve a decírselo a nadie por miedo a que la juzguen. También aprovecha para hablar sobre enfermedades mentales y, en concreto, del TLP (Trastorno Límite de Personalidad).

 

Black Lightning (2018-Actualidad):

En la ciudad de Freeland las calles todavía recuerdan a Black Lightning, un superhéroe que apareció de la nada y protegió a su gente de Tobias Whale un capo criminal que sembró el terror en la ciudad. Al estilo de Batman, Black Lightning usa la noche como capa para obrar su labor. Pero quien nos interesa es Anissa Pierce, su hija. Ella, bajo el pseudónimo de Thunder, se convierte en la primera superheroína lesbiana en la televisión. Su orientación es un aspecto más de quién es ella, siendo su conciencia anti racista y feminista la que marca su arco propio. Es agradable que no tenga que «salir del armario», sino que su familia lo sepa y no se trate distinto de como sería si fuera una mujer hetero.

 

Y hasta aquí la representación en las obras que he ido consumiendo este año 2018-2019. Antes de cerrar, quiero mencionar que Overwatch ha revelado a través del relato “Bastet”, que Soldado 76 es gay y tuvo una pareja, Vincent. Espero que el año 2020 traiga mucho más.

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